La información va por teléfono
Una ficha de catálogo responde disponibilidad, presentación y precio. Nosotros respondemos eso mismo en la llamada, y nada sale de la bodega hasta que usted confirme.
Escriba «DiaFlex Forte» en el buscador de Farmatodo, en la página o en la app, y no le sale ninguna referencia. No es un agotado del día ni una decisión de esa cadena: no le vendemos a distribuidoras farmacéuticas, y una droguería solo alcanza a publicar lo que le puede pedir a una distribuidora. Le contamos cómo funciona ese catálogo por dentro y qué hacemos nosotros en su lugar.
Pedir Pago contra entrega
Una droguería arma su catálogo con lo que le surten las distribuidoras del canal farmacéutico. Cada referencia llega con un código de distribuidora detrás, y el día que esa distribuidora deja de moverla la referencia se cae del buscador. Nosotros nunca entramos a ese circuito: ningún código nuestro existe en ese sistema, y sin código no hay ficha, ni foto, ni botón de «avísame cuando llegue».
Da lo mismo cómo lo escriba. «DiaFlex», «DiaFlex Forte» o el nombre de los extractos de la fórmula devuelven lo mismo: referencias de otras marcas, ninguna nuestra. Y la respuesta tampoco cambia de una sede a otra ni de un mes a otro, porque no depende del inventario de la tienda sino de un contrato de distribución que no existe.
Farmatodo es una cadena legítima y trabaja con lo que tiene en catálogo. Lo nuestro corre por otro lado: fábrica, bodega, domiciliario. Si lo que vio fue una cifra con el nombre de esta cadena al lado, esa cifra la publica un tercero: quién y con qué fin lo desarmamos en precios atribuidos a una cadena.
Lo mismo que le contestaríamos por teléfono si nos pregunta por esta cadena.
Nosotros fabricamos DiaFlex Forte y nosotros lo despachamos. Todos los frascos salen de la misma bodega y del mismo lote, con una sola fecha de fabricación, y ninguno se mueve antes de que cerremos el pedido por teléfono.
Ese control es justo lo que se diluye cuando la venta pasa por una cadena de intermediarios: cada eslabón guarda el frasco a su manera, lo devuelve, lo vuelve a poner en el estante, y ese recorrido no queda escrito en ninguna parte.

Tres cosas que en una droguería resuelve el sistema y que acá resolvemos nosotros.
Una ficha de catálogo responde disponibilidad, presentación y precio. Nosotros respondemos eso mismo en la llamada, y nada sale de la bodega hasta que usted confirme.
En vez del mostrador, el domiciliario. Usted tiene el frasco en la mano antes de sacar la plata y, si no le cuadra, lo devuelve en ese momento.
$139.000 COP en lugar de $278.000 COP, porque el frasco no pasa por mayorista, cadena ni punto de venta. El desglose está en la página de precio.

Los tres extractos van estandarizados por contenido de principio activo: 250 mg de canela 4:1, 140 mg de melón amargo 10:1 y 80 mg de banaba al 1% de ácido corosólico en cada cápsula de 500 mg. Estandarizar sirve de algo solo si ese contenido sigue siendo el mismo en el frasco que le llega a la mano.
En una cadena de distribución un frasco puede pasar meses en una bodega regional y semanas más en el estante, con temperaturas que nadie anota. Con una sola bodega y un solo lote en circulación, la historia del frasco que usted recibe cabe en una línea: se fabricó, se quedó en nuestra bodega y salió el día en que usted y nosotros hablamos.

$278.000 COP precio de lista
$139.000 COP nuestro precio
Dos datos en el formulario y una llamada nuestra. El frasco sale del lote que está en circulación esta semana.
No. En el catálogo de Farmatodo no hay ninguna referencia nuestra, y el motivo es de contrato: no surtimos a ninguna distribuidora farmacéutica. El único canal es este sitio: $139.000 COP el frasco, entrega en 2–5 días hábiles y pago al domiciliario.
Porque el buscador consulta el catálogo de la droguería, y ese catálogo se llena con lo que le surten las distribuidoras. A ninguna de ellas le vendemos, así que no hay nada que devolver.
No. Un encargo solo se puede tramitar contra una referencia que ya viva en el sistema de una distribuidora, y la nuestra no vive ahí: la solicitud no tendría a quién ir.
No. Para que una referencia salga de un catálogo primero tiene que entrar, y la nuestra nunca entró: vendemos solo desde nuestra bodega, sin distribuidoras de por medio.
No está en nuestros planes. La venta directa no es un paso previo a la droguería: es la forma en que decidimos fabricar y despachar, con una bodega y un solo lote en circulación.
En que hablamos con usted antes de despachar y en que el frasco viene del único lote que tenemos en circulación. Lo que no le podemos dar es la compra en el mostrador: eso no está en nuestras manos.