Qué significa un extracto 4:1 y uno 10:1, con la cuenta hecha
Fabricamos DiaFlex en Italia y compramos nosotros la materia prima, así que empezamos por el número que casi ninguna etiqueta explica: la proporción de extracción. Cuando escribimos extracto 4:1 estamos diciendo algo concreto: hicieron falta cuatro partes de materia prima seca para obtener una parte de extracto. Es una cuenta de rendimiento del proceso, no una calificación de calidad.
Con esa regla, la ficha se lee sola. Cada unidad lleva 250 mg de extracto 4:1 de corteza de Cinnamomum cassia, y esos 250 mg corresponden a 1 g de corteza seca. Cada unidad lleva también 140 mg de extracto 10:1 de fruto de Momordica charantia, y esos 140 mg corresponden a 1.4 g de fruto seco. La aritmética es la misma en los dos casos; lo único que cambia es el factor.
Ahora la parte que la palabra proporción esconde. Un 10:1 no es más potente que un 4:1. La proporción dice cuánta materia prima entró al proceso, no dice cuánto de un compuesto determinado salió. Dos extractos 10:1 del mismo fruto pueden tener perfiles distintos entre sí, porque el número describe el rendimiento de la extracción y no el contenido del resultado. Comparar un 4:1 contra un 10:1 de plantas diferentes es comparar dos cocientes que ni siquiera hablan de la misma materia prima.
Por eso en nuestra ficha la proporción nunca va sola. Va con la especie botánica completa, con la parte usada —corteza, fruto, hoja— y, donde existe, con la estandarización. Corteza de casia, fruto de momordica y hoja de banaba son tres materias primas distintas: la parte de la planta cambia la composición del extracto tanto como la especie.
Los 470 mg de activos por unidad son la suma de esas tres cifras: 250 más 140 más 80. Los 30 mg que faltan para los 500 mg de la unidad están desglosados más abajo, uno por uno, con nombre y función.